Individualización

En este artículo vamos a explicar cómo es el funcionamiento actual de los «Grupos Conscientes en Red Neuronal».
Cada vez más está ocurriendo, de una forma clara y palpable para algunas personas, que la Humanidad está empezando a funcionar en forma de red neuronal.

Proceso de individuación.

Durante la era de Piscis, que fue un ciclo entre los años 0 al 2000 del calendario gregoriano, el objetivo era la «individuación». Es decir, las personas pioneras en esa época tenían como objetivo salir del clan familiar como «unidad de consciencia» y a partir de allí, desarrollar la consciencia como Ser individual e independiente.

Los «pioneros» empezaron ese proceso ya en los inicios de ese periodo. Y poco a poco, a lo largo del tiempo, más gente fue entrando en ese paradigma. Actualmente, una buena parte de la Humanidad ya está bastante en esa individuación. Por eso tanta gente vive sola y se busca a sí misma en solitario.

Durante ese proceso de desarrollo, esto a veces puede manifestarse también como egoísmo, egocentrismo, creerse por encima de los demás, etc. Es un proceso necesario en las primeras fases de esa individuación, y puede durar varias vidas. Pero con el tiempo, ese egocentrismo cede y se llega al punto de darse cuenta de que «el otro» también es importante.

Proceso del trabajo grupal

Ahora estamos ya en la era de Acuario que va a durar también unos 2000 años. Por tanto, estamos en el principio de esta nueva era.

Como ocurre siempre al principio de una era, los pioneros van abriendo camino al nuevo paradigma. A veces, es un proceso duro y con movimientos en zig zag, con dudas, con errores; pues es abrir un camino nuevo del que no se tienen referencias y, a la vez, es cuestionado por el entorno que lo ve como un peligro para su estabilidad.

Así pues, el camino hacia el que la Humanidad empieza a caminar es el de, manteniendo su «individualidad», aproximarse al grupo y trabajar colectivamente.

Es un proceso «horizontal» donde no hay «jefes» aunque sí puede haber «líderes» en el sentido de que lideran o guían al grupo en o hacia un aspecto concreto, pero no mandan.

Las personas que forman parte del grupo están por propia voluntad porque les interesa lo que el grupo tiene de función o por la motivación o temática principal del grupo. Dichos intereses del grupo pueden ser muy variados.
Asimismo, los grupos pueden ser temporales, con un objetivo acotado en el tiempo o más permanentes, para un tema muy concreto o más globales, con temas amplios que pueden integrar muchos aspectos.

Además, la relación e integración de los participantes es bastante fluida en el sentido de que puede entrar gente nueva o salir gente, siendo dicho proceso espontáneo, natural y fluido, de manera que esas personas caminan un tiempo con el grupo y luego siguen su camino hacia lugares distintos.

Del mismo modo, el grupo también es «dinámico» en el sentido de que el grupo es lo que lo de él hacen los miembros que lo integran en ese momento.

Los grupos surgen muchas veces de manera espontánea, por ejemplo, tras un encuentro de algún tema que motiva a los participantes. Se crea un grupo de WhatsApp o Telegram, que sirve de «punto de encuentro virtual» para mantener el nexo del grupo, propiciar la comunicación entre los miembros o facilitar la organización de eventos de su interés. También puede ser como algo más «estructurado» formando algún tipo de asociación.

Estar en el «aura del Maestro»

En teosofía se habla de que los «discípulos» están en el «aura del Maestro». Esto viene a significar que el Maestro los incluye en su campo energético con varios fines, como protegerlos de interferencias externas, darles sostén y guía, etc.
Cuando ocurre eso, el Maestro no suele estar conscientemente pendiente del discípulo, solo si hay necesidad.
El trabajo se hace normalmente desde la parte «multidimensional» del Maestro.

Red de un Maestro
Red igualitaria sin Maestro central

Auras compartidas en la nueva red neuronal

Esa misma técnica se está empezando a usar como manera de «estar en el grupo», cuando estos grupos responden realmente a un funcionamiento de verdad «acuariano». Es decir, desde el mantener la propia «individualidad» te acercas al grupo a «servir» y entonces se produce un «efecto red».
Es decir, los miembros incluyen en su campo energético a otros miembros, bien sea por proximidad geográfica o bien por intereses o por vínculo relacional.
Un miembro tiene «en su aura» a unos cuantos de los miembros y a su vez, este miembro está «en el aura» de otros.

Respeto absoluto al libre albedrío de cada miembro

En este Universo en el que estamos, el «libre albedrío» es una de las normas «sagradas». Precisamente porque solo se aprende si de verdad puedes experimentar desde tus propias decisiones y experiencias, sin imposiciones externas.
Por eso, al igual que el Maestro respeta el libre albedrío de sus Discípulos de una manera exquisita, en estos grupos acuarianos se respeta el libre albedrío de sus miembros de forma impecable.

Eso significa que se puede opinar y sugerir. Pero por más que se vea o crea, de manera evidente, que alguien está cometiendo un error, nunca se le va a presionar de ninguna manera para que haga o no haga algo.

Esta red de auras solo funciona si se «acepta al otro de manera absoluta» o sea, si se acepta tal como es y vive su experiencia cada miembro. A la mínima «presión energética» hacia el otro, la red se corta porque entonces, en lugar de producirse una comunicación fluida con respecto a la mente cuántica desde la parte inter dimensional, se produce presión desde el Plexo Solar y el otro entra en defensa.
(Ver artículo: Plexo Solar y el malgasto de energía)
En todo caso, cuando eso ocurre, ese miembro, al no resonar con el grupo, tenderá a marcharse. Y en casos donde sea necesario será «expulsado» del grupo.
Aunque que esa persona ya no esté, esto no impide que los miembros de alguna manera más «cercanos» no lo sigan «contemplando con AMOR» desde la distancia y el respeto, pero ya no se produce a nivel del grupo entero.

¿Qué permite esta forma de conexión en red?

Este tipo de conexión permite el trabajo de «consciencia en red». Es decir, aunque no seamos muy conscientes, cada uno tiene acceso fácil a la sabiduría de los otros miembros del grupo con los que hay vínculo. No es desde la mente lineal. Es desde la mente cuántica o multidimensional.

Y esto produce una cada vez mayor sincronía en los miembros del grupo. Se sincronizan y comparten de forma espontánea aprendizajes, experiencias, «momentums», intuiciones…

Por eso es muy importante poner atención y ser consciente de con quién te rodeas. Es aquella famosa frase de «dime con quién andas y te diré quién eres». Si te rodeas de gente sabia, te nutres de sabiduría.

Aunque esto aún no es muy evidente para la mayoría, ya hay muchas personas que van siendo conscientes de que esto es así, aunque no sepan muy bien cómo funciona. Pero poco a poco, esto se irá generalizando entre las personas que ya más o menos se han individualizado y voluntariamente se «entregan» al trabajo grupal, manteniendo su individualidad.

Autor: Josep Vergés Fecha: 06/02/2026

Escuchar en SPOTIFY:

Pendiente

Ver en YOUTUBE:

Pendiente

Ver artículos relacionados:

Plexo Solar y el malgasto de energía

Círculos de acompañamiento avanzado para recordar-nos

Loading