Mucha gente piensa que la gran decisión de una pareja es decidir si o no, si te quiero o no te quiero, si quiero vivir contigo o no quiero vivir contigo, y aunque no quite importancia a esa decisión, las decisiones importantes son las miles de decisiones que vamos tomando a lo largo de la vida en el dia a dia.

Esas pequeñas decisiones orientadas hacia un sentido o hacia el otro, es lo que marca la diferencia de que una pareja dure mucho o dure 4 días. Si en esas pequeñas decisiones de cada dia priorizamos la relación, priorizamos el compartir, priorizamos el estar bién con el otro, la pareja tenderá hacia un rumbo. Y si en cada pequeño conflicto priorizamos quedarnos en nuestro ego, quedarnos en nuestro yo tengo razón, quedarnos en nuestro el otro es idiota, o el otro no sabe, o yo se más, entonces el rumbo va hacia otro sitio y evidentemente no hace falta decir hacia donde.

Con este artículo inicio la trilogía de la “construcción de la pareja”

ELECCION CORRECTA

Uno de los elementos claves de la construcción de la pareja es su elección. Si no es la persona adecuada evidentemente la pareja difícilmente va a ser viable.
¿Que hace que una persona sea adecuada y otra no? En este tema no hay recetas, pero sí unas consideraciones mínimas que nos pueden dar pistas.

¿Cómo te sientes a su lado? ¿Normalmente sientes que tu energía se “expande” o se “encoge” a su lado? Eso se nota, no se piensa. La sexualidad también estaría relacionada con esto. Tiene que dar “alegría” pero no ser el único elemento.

La pareja es básicamente una cuestión de elección, y en otro artículo hablaré de ello respecto a quien y porque elegimos, pero aquí quiero hablar de otro aspecto de la elección. De la elección de lo que sentimos.

Tendemos a poner la responsabilidad de lo que sentimos hacia la pareja ( o incluso la familia, amigos, etc), en lo que son o hacen. Si la experiencia es buena, eso nos parece de maravilla, y si la experiencia es mala, entonces la culpa de lo que sentimos es del otro, y ahí nos quedamos.